Los caminos del destino son inescrutables. Justo cuando crees que vas a caer, encuentras un sendero que te aleja del abismo. Cuando crees que ya estás a salvo, un muro se levanta en el paso. No es cuestión de los hechos que se sucedan, es cuestión de actitud (parace el anuncio de viceroy)
Digamos que cuando pasa un peligro, siempre tienes el temor a que vuelva. Pero no puedes vivir con miedo, ese es otro gran peligro. No es lo mismo el riesgo real, que el riesgo percibido. Hay que saber afrontar las situaciones.
El escenario no cambia, cambia la visión de las cosas. En pocas horas ya sale el avión. (ya me voy a plantear cambiar el título del blog y todo, del rollo "divagaciones pseudofilosóficas de un españolito que, sin venir al caso, se va londres") Es coña. Hasta luego Barcelona!
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